Cooperativas y carcel

  • Problemática que busca atender

    La propuesta de un emprendimiento cooperativo se conjuga con una realidad de aquellos sectores sociales que se encuentran desplazados del mercado laboral; en nuestro escenario particular, la situación de personas en conflicto con la ley penal. La edad, la falta de formación, y, sobre todo, los antecedentes penales, se constituyen en obstáculos muchas veces insalvables para obtener un puesto de trabajo que les permita la reproducción ampliada de la vida. Según el SNEEP (2002-2012), el promedio a nivel nacional de alojados en cárceles entre 18 y 24 años alcanza el 27% del total. Para la franja hasta 34 años llega al 68%, claramente población en edad productiva. En relación a la situación laboral previa al ingreso a prisión, se observa como la selectividad penal afecta a trabajadores de tiempo parcial y desocupados en mayor medida, el 35 %, mientras los ocupados a tiempo completo van entre el 16 y el 25 %. La integración a través del trabajo implica insertar a aquellas personas excluidas en las redes de sociabilidad y la construcción de referencias culturales producidas por el mundo del trabajo, que se constituye en una posibilidad de rompimiento con esa posición marginal. En el marco socio-económico actual, surge el trabajo como actividad social determinante para poder plantear la producción de subjetividad en otros circuitos que no sea los de la exclusión-institucionalización, en particular en las personas privadas de libertad o que están retornando a la vida social. El acompañamiento de experiencias que favorezcan la generación de instancias que posibiliten su desarrollo como trabajadores contribuye al cumplimiento de estos objetivos y refuerza el lugar en la sociedad de una universidad pública que, como institución, no sólo dicta carreras de grado sino que también se compromete con las problemáticas sociales de sectores excluídos económica y socialmente. El tránsito por las instituciones carcelarias, con su régimen basado en el ejercicio del poder, la punición y la lógica premio/castigo, tiende a promover el individualismo, la jerarquización y la sumisión de los internos, que encuentran pocos espacios en estas instituciones para desarrollar actitudes de solidaridad, compañerismo y respeto ante la opinión y las necesidades de los otros. La filosofía de la economía social, junto a un abordaje psicosocial, constituye un importante instrumento para la sutura de estas identidades fragmentadas por la lógica punitiva.

  • Objetivo del Proyecto

    Desarrollar herramientas para la viabilidad económica y social de emprendimientos económicos autogestionados promoviendo capacidades de gestión y lazos de solidaridad.

  • Zona de influencia

    Urbano

  • Cantidad de docentes

    3

  • Cantidad de alumnos

    10

  • Cantidad de organizaciones participantes

    2

Teléfono: (0351)153415211

Mail: karina_tomatis@yahoo.com




Volver atrás